?Y si tratamos todo lo que llega a nuestro encuentro como si fuera el mismísimo Dios hablándonos? Todo lo que nos sucede es sagrado, nos guste o no nos guste, porque todo lleva en sí el aliento divino.
?Y si tratamos todo lo que llega a nuestro encuentro como si fuera el mismísimo Dios hablándonos? Todo lo que nos sucede es sagrado, nos guste o no nos guste, porque todo lleva en sí el aliento divino.