
Para entender cabalmente a los seres vivos, no alcanza con las explicaciones mecanicistas causales del cómo; éstas deben ser completadas con explicaciones teleológicas, o sea referidas a la finalidad o para qué. (Ana Jachimowicz, Argentina, 1950)
Por ejemplo, no entenderemos cabalmente la trompa de un elefante si describimos solamente su estructura muscular y dermatológica; para conocerla cabalmente, debemos conocer su función (prensil a distancia, beber agua, respirar, comunicarse y hasta jugar).
Para qué?Es una buena pregunta. Ese sentido del que habla Víctor Frankl en El hombre en busca del sentido. Entre tantas respuestas posibles, hay una que resuena distinta. Lo expresa en el poema de Rabindranath Tagore;
Dormía, y soñaba que la vida no era sino alegría.
Desperté, y ví que la vida no era sino servicio.
Serví y ví que en el servicio estaba la alegría.
He podido sentir en algunas oportunidades, cuando pensé que era yo quien estaba dando, y luego un sentimiento de gratitud que llena, porque era el otro quien me regaló una experiencia de plenitud difícil de explicar.
Gracias Daniella
Sincrónicamente, tu comentario podría ser una propuesta de respuesta al extenso comentario de Alberto Richter, una propuesta de un nuevo orden social.
Paz y luz
En toda la Naturaleza hay más de lo que nuestros sentidos pueden percibir