No puedo ser Uno con Él en el Intelecto. pero sí en la fusión del Amor.
Esta frase señala la incapacidad de la razón humana de aprehender el misterio y la grandiosidad de la Unidad. Pero a la vez tenemos otra puerta abierta a la Unidad: la del Corazón. El «Corazón» es el órgano de la intuición, del contacto directo sin intermediarios. En el Encuentro, se fusionan dos diferencias, sin perder su identidad. Esto es incomprensible para la razón humana. Pero no para la Razón Divina, en la que coexisten todos los opuestos.