Oh gota, entrégate sin lamento,
Y recibe a cambio el Océano.
Escucha, oh gota, concédete ese honor,
Y sé salva en los brazos del Mar.
¿Quién por cierto fuera tan afortunado?
¡Un océano cortejando a una gota!
¡Por Dios, por Dios, vende y compra de una vez! Concede una gota, y recibe este Mar lleno de perlas.
(Rumi, Persia, 1207-1273)(El Masnavi [IV, 2619-2622])
Si he de llegar al barro
desde el hombre hecho madera;
en un dolor oscuro al abrigo de las estrellas
quiero que me despiertes entre caracolas y arenas.
Quiero volver al fulgor de la ola contra la piedra
enredado en el vientre del mar que se degüella;
a ese momento en que la sal se extiende lenta
y deja en el regreso sobre la playa su huella.
Si he de volver al cuerpo
desde la forja de la greda,
si he de saber de nuevo de amores y tristezas
quiero con alas volver y la memoria pequeña.
Otra vez gracias querido Jorge,
tu poema me resuena mucho a los de una amiga, profesora de Letras, María Cristina Chiama. Se lo reenvío.
Paz y luz.
Y recibe a cambio el Océano.
Escucha, oh gota, concédete ese honor, e Integrarme Humildemente al Sistema Cosmico donde tu Creacion es tu Obra Celestial; Gratitud es mi contribucion del Mundo Profano!!!
Gracias Eduardo, por tus respuestas siempre motivadoras.