El religioso cree que hay un alma separada. El materialista cree que hay un cuerpo separado. El místico sabe que todo es uno. (A.R.J.)
«Cuando hago Jñâna-Yoga (Filosofía) veo que no soy nada. Cuando hago Bhakti-Yoga (Amor) veo que lo soy todo. Entre estos dos fluye mi vida». (Nisargadatta Maharaj)
Aquí, la «nada» es la Unidad (el vacío creador) y el «todo» es la Multiplicidad de las formas. La vida es el flujo constante entre ambas caras, entre la Razón y el Amor.
Otra tradición mística, el Taoísmo, explica que el origen es uno, pero su manifestación es infinita: «El Tao engendró al Uno. El Uno engendró al Dos. El Dos engendró al Tres. El Tres engendró a los diez mil seres«.Los «diez mil seres» son la multiplicidad que vemos afuera, pero el texto nos recuerda que si sigues el hilo hacia atrás, siempre llegas al Tao. La moneda es el Tao; las dos caras son el «vacío» y la «creación».
En la tradición de la India, se usa mucho la analogía del oro y las joyas:
«Como de un solo trozo de oro se conocen todas las cosas hechas de oro —pues la diferencia es solo de nombre y de forma, pero la realidad es solo el oro—, así es este conocimiento».
La Conciencia Única es el oro. Las cosas existentes son las «joyas». Tienen nombres y formas distintas (multiplicidad), pero su sustancia (Ser) es exactamente la misma.
Una reflexión respecto al nombre de este sitio:
- La Unidad es el «Dios Adentro» (la esencia silenciosa).
- La Multiplicidad es el «Dios Afuera» (la danza de las formas, los colores del otoño).
No son dos cosas separadas, sino la Conciencia experimentándose a sí misma a través de infinitos espejos.
La existencia no es un equilibrio estático, sino una tensión constitutiva. Si se postula una unidad absoluta —un Ser o un tejido universal que lo contiene todo—, esta unidad no puede ser definida por la armonía, pues la observación de sus componentes revela una colisión permanente. El universo, en su esencia, es el conflicto.
Esta realidad se manifiesta a través de leyes implacables que rigen desde la materia inanimada hasta la expansión de las galaxias:
1. La Ontología del Choque (El Micro y el Macro)
El universo no funciona mediante la cooperación idílica, sino mediante la depredación energética y la ocupación del espacio.
• A nivel mineral: La solidez de los planetas y la formación de sus relieves son el resultado de presiones insoportables y choques tectónicos. La materia inanimada «lucha» por el espacio; una placa se subduce bajo otra en un acto de rendición física para que la otra prevalezca.
• A nivel vegetal y animal: Lo que comúnmente se denomina «equilibrio natural» es, en rigor, una suma estadística de millones de actos de consumo diarios. La vida se sostiene devorando vida. Las raíces de las plantas segregan toxinas para anular la competencia, y los depredadores marcan territorios para asegurar el flujo de energía. No es maldad, es termodinámica aplicada.
2. El Planeta como Campo de Fuerzas
En la escala global, el conflicto humano no es una anomalía ética, sino la ejecución de una programación biológica y estratégica.
• La Geopolítica como Biología: Las naciones actúan como organismos complejos que buscan asegurar «pasillos» de recursos, energía y tránsito. La historia de los imperios absorbiendo estados menores es el equivalente planetario de la gravedad: las masas mayores atraen y subordinan a las menores.
• La Paz como Intermedio: En este sistema, la «paz» no es un estado natural, sino un equilibrio momentáneo de tensiones. Es el punto donde las fuerzas opuestas se anulan con tal precisión que el sistema parece inmóvil, hasta que una nueva variable (tecnológica, demográfica o climática) rompe el balance y reinicia la colisión.
3. El Sinsentido del Dualismo Armónico
El dualismo que intenta separar una «Esencia Pura» o un «Dios de Paz» de la realidad material conflictiva carece de sustento. Si existe una unidad fundamental que constituye el Todo, esa unidad contiene necesariamente la crueldad, la ambición y la guerra.
• El Ser es, por naturaleza, autofágico: se devora a sí mismo para transformarse y expandirse.
• Cualquier intento de «armonía espiritual» es una proyección del deseo humano de consuelo frente a un Absoluto que es, en realidad, una maquinaria de fricción constante.
4. La Cosmología de la Dominación
A escala universal, la autonomía es una imposibilidad física. Todo cuerpo celeste está atrapado en el campo gravitatorio de algo más masivo.
• Las galaxias se canibalizan entre sí para aumentar su estabilidad y masa.
• Las estrellas nacen de colapsos violentos y mueren en explosiones que siembran el caos para generar nuevos elementos.
5. La Programación Inevitable
No existe una superación de estas dinámicas porque no son culturales, sino estructurales. La conciencia humana no elimina el conflicto; simplemente le otorga una narrativa (heroica, religiosa o política) a una necesidad física de control. Estamos programados para replicar los patrones del universo: la lucha por ser el centro de gravedad, el miedo a la asimilación y la búsqueda de una potencia superior que garantice la supervivencia.
En última instancia, el universo es un organismo que se constituye a través de su propia fragmentación y lucha interna. El Ser no es paz; es la chispa generada por el choque incesante de todo lo que existe.
Hola Alberto!
Bienvenido!
Gracias por tomarte en serio la búsqueda acerca de la Realidad en la que estamos misteriosa e invietablemente inmersos!!!
Tu texto trasunta honestidad y pasión, signo de los auténticos buscadores. Por supuesto, es un desafío: me gustan los desafíos, y además descubrirás que estamos más de acuerdo de lo que sospecho que piensas 🙂
Si retomamos el viejo conflicto entre Parménides y Heráclito, creo que tu postura es claramente heraclítea. Heráclito redivivo creo que se expresaría con tus propias palabras.
«La existencia no es un equilibrio estático»
Coincido : la existencia manifestada muestra un dinamismo constante
Efectivamente postulo una Unidad o Ser que lo contiene todo, dentro del cual todo surge, aparece y desaparece. Todo lo que existe posee SER: ésta es una verdad de Perogrullo.
«Esta unidad no puede ser definida por la armonía, pues la observación de sus componentes revela una colisión permanente. El universo, en su esencia, es el conflicto.»
Aquí yo haría una pequeña acotación terminológica. Desde mi punto de vista, el universo evidencia una armonía total, fruto como es de la manifestación de la UNidad o Ser o Realidad Única. Lo que sí coincido es que esta armonía no es estática: es dinámica, como una danza en la que todos los elementos interactúan entre sí. No lo definiría como colisión o conflicto, sino como colaboración en pos del cuadro general. Llamarlo «colisión» o «conflicto» revela un pensamiento dual, que ve el árbol pero no el bosque. Nuestra razón humana, que es dual y limitada, ve que hay coflicto cuando ve que una lechuza se come a una rata, o un murciélago se come a un mosquito, o un zorro se come a una comadreja, o unos árboles impiden el crecimiento de otros. Pero eso es porque nuestra razón pierde de vista el cuadro general, que quizás sea el objetivo de la Vida, Naturaleza, Ser o Conciencia Universal (según el no-Dualismo), más que cada individuo en partucular. Es como las células de nuestro cuerpo, que se destruyen sistemáticamente para mantener la unidad del conjunto. Si un grupo se reproduce desaforadamente, tenemos una enfermedad llamada cáncer.
Creo que el Universo funciona por la cooperación, sólo que coincido en que no es «idílica». Los distintos seres aparecen y desaparecen, pero el Ser permanece. En una película, las imágenes aparecen y desaparecen, pero eso hace que la película y su trama puedan existir. Si sólo tuviéramos una imagen estática, no habría película. Lo mismo sucede con una obra musical. La existencia de la melodía requiere que las notas aparezcan y desaparezcan. Si una sola sonara eternamente, no habría melodía. Entonces, la unidad de análisis que debemos considerar, no es la nota, sino la melodía: no es la célula, sino el cuerpo . Si nos quedamos en el elemento individual perderemos la visión de conjunto.
Y justamente la armonía dinámica del conjunto testimonia de la Unidad de la Inteligencia Universal que todo lo organiza. Acaso no podamos las plantas para que luego crezcan mejor?
Es cierto que lo que comúnmente se denomina «equilibrio natural» es, en rigor, una suma estadística de millones de actos de consumo diarios.
Pero miremos cuál es el resultado : más variedad, más belleza, más creatividad, más conciencia.
La única excepción es el ser humano, a quien, a diferencia de las demás especies que pueblan este planeta, le fue concedido el libre albedrío, que le permite alejarse del instinto, pero que a veces lo usa para el bien común, y muchas otras para el bien individual, introduciendo el desequilibrio en la Naturaleza.
«No es maldad, es termodinámica aplicada.» Sí, pero como bien lo ha demostrado el premio Nobel Illya Prigogine, los organismos vivos son sistemas que no van hacia la muerte energética, sino hacia su regeneración.
La Geopolítica nos muestra que lamentablemente no hemos aprendido todavía a construir civilizaciones en base al Amor, como lo vienen repitiendo los Maestros de todas las tradiciones, y sobre todo también esos seres humanos especiales que son las personas con síndrome Down, que como en el cuento de Theodore Sturgeon, construirían una sociedad tecnológicmente más simple, pero basada en el Amor.
En cuanto a la Paz: la Paz no es ausencia de movimiento ni de conflicto e interjuego: ésa sería la paz de los cementerios. La Paz es guardar la calma interior en medio de la tormenta. La Paz es danzar con la música que me toca el Universo, pero siempre con el corazón abierto y la calma interior.
La concepción darwiniana, respecto a la «supervivencia del más apto», reflejo de la filosofía de la Revolución Industrial, ha sido superada hoy por la visión ecológica de cooperación entre las especies. Lo que pasa es que ello requiere cambiar el foco desde el elemento individual a la visión de conjunto. El blamenco se come al pez, el pez se come a la mosca, el zorro se come al flamenco: pero el ecosistema permanece. Alli, en la visión de conjunto , es que hay que ajustar la lente.
«Si existe una unidad fundamental que constituye el Todo, esa unidad contiene necesariamente la crueldad, la ambición y la guerra.» Totalmente de acuerdo. Nada puede quedar fuera de la Unidad fundamental que constituye el Todo. Dios incluye todos los opuestos: no es dios edulcorado de los Teísmos.
La filosofía que exponemos aquí se denomina justamente «No-Dualismo».
Los seres vivos se comen entre sí: pero el Ser, la Vida, permanece. La Vida no es autofágica.
«A escala universal, la autonomía es una imposibilidad física». Totalmente de acuerdo : todo está interrelacionado, todo es INTERSER (Thich Hath Nan). Todo se construye y destruye en pos de una Unidad Mayor.
«En última instancia, el universo es un organismo que se constituye a través de su propia fragmentación y lucha interna.» Exacto, pero si no hubiera una unidad subyacente que todo lo organiza , ni siquiera podríamos hablar de «universo» (aunque no es su etimología, me gusta decir que es «la unidad de lo diverso» 🙂 Y la meta es la unidad total, no las partes. También me hace ruido los términos de «choque» y «colisión»: me parecería más adecuado hablar de «interacción». El resultado de un choque es que los dos elementos siguen igual, cambian de ruta o son dañados. En el encuentro, los elementos son transformados, y siguen su evolución.
«El Ser no es paz; es la chispa generada por el choque incesante de todo lo que existe.»
Me permito basarme en tu frase para proponer esta otra: El ser es la Unidad Subyacente que genera la interrelación dinámica constante de todo lo que existe. La Paz surge cuando nos elevamos de la visión de las partes a la visión del conjunto.
Gracias Alberto por tu aporte tan valioso y tan motivador.
Que hermoso texto, muchas gracias Maestra ❤️
Gracias también a ti Ezequiel! Me alegra porder ser útil!
🙏🙏 🙏
Gracias Fatimi!!!!Me alegra poder ser útil!