
«El Universo entero está alabando a Dios. (…) El Universo entero canta el canto de los ángeles. Los pájaros, los ríos, los planetas, los átomos, son todos ángeles danzando y cantando alabanzas al Creador.»
(Variante sobre Hildegarda de Bingen, Alemania, 1098-1179)
Una invitación a cambiar la mirada respecto al mundo en el que nos movemos.
La danza incesante del universo en una línea de sucesos solo puedo expresarla en poesía ante su grandiosidad…
Todo es un círculo de brasa y sangre
fuego desatado que se consume… y expande
y en su giro arrastra al infinito parpadeante
en búsqueda de la nada… de la vida
y del alma.
De la forma que atraviesa un instante
trashumante
en un estruendo ritual que vuelve llama
a los árboles
al regreso del alma… de la nada
y de la vida.
He visto a los hombres caer después
de su danza fantástica
y a los parques mudar de color el ropaje.
Al cerrarse la luz cicatriza
la savia
compañera de la vida… del alma…
y de la nada.
Querido Jorge:
Qué honor que una entrada del sitio haya ocasionado la creación de esta impactante poesía de resonancias heraclíteas!
Cosas como éstas me estimulan a seguir trabajando en la difusión del no-dualismo y de la teología holística!
Con tus disidencias, eres un formidable compañero de ruta, en el inclaudicable testimonio del misterio y la maravilla de la Vida y del Universo.
Muchas gracias!
Movimiento continuo, movimiento perpetuo,
Si percibiera de esa danza
¿Cómo y con qué sabré embellecerla?
Sólo danza y la danza misma será la respuesta.