«Los significados en apariencia contradictorios no son mutuamente excluyentes, sino que constituyen fases dentro de un mismo proceso de comprensión que ha de conducir, a la postre, a la integración de los contrarios….
Aquello que se nos antoja negativo entraña, forzosamente un mensaje positivo.» (Ib‘n Arabi, España, 1165-1240)
Has pensado en aplicarlo, por ejemplo, a la enfermedad? Ella podría constituir un portal de entrada a un nivel evolutivo superior. El yin y el yang contiene ambos, en su interior, un punto de lo opuesto. Se te ocurren otros ejemplos?
Has pensado en aplicarlo, por ejemplo, a la enfermedad? Ella podría constituir un portal de entrada a un nivel evolutivo superior; Es un proceso de Limieza Espiritual y Evolutiva a Gran Frecuencia Vibratoria es sincronia con el Amor Universal!!
El determinismo o las probabilidades no son estados absolutos. El determinismo y el indeterminismo se suceden en los sistemas de acuerdo con las variabilidades que los afecten. Las fluctuaciones pueden ser permanentes en un sistema determinista hasta que una alinealidad reorganiza el sistema a través de un estado de probabilidad hacia un nuevo estado lineal. Por lo tanto, determinismo e indeterminismo, se suceden y son complementarios de la evolución del sistema, en una homeostasis.
De este concepto parte el “ápeiron”, la totalidad del mundo. Lo indeterminado de Anaximandro de Mileto (c. 610 a.C.-c. 546 a.C). Imaginaban los griegos que este concepto del origen contenía todos los contrarios. El hombre debía discernir en cada acto para darle un relato a la existencia que lo alejara de la materia para acercarlo al espíritu. Por eso definían a la existencia como un acto moral. Anaximandro solía ser lapidario en sus expresiones “Debemos estudiar el origen de las cosas, su necesidad, pues deben hacer penitencia y ser juzgadas por sus injusticias conforme al orden de los tiempos”.
De la misma manera no debemos ver la enfermedad como un contenido separado del contexto de la integridad vital del paciente. Hay un conocimiento que está más allá de lo que sabemos, o podemos acaparar de él, en el proyecto mórbido. Nosotros tenemos el concepto de salud y enfermedad como fases opuestas, en que el cuerpo está en uno de esos estados. En realidad, hay una convivencia entre los procesos estables e inestables del organismo en una fluctuación permanente que mantiene una vigilancia y reordenación permanente del sistema.
En el sistema salud/enfermedad, por ser la medicina de carácter fáctico, la experiencia tiene su papel fundamental. El médico debe encauzar racionalismo y empirismo, al ser el objeto del estudio sobre el paciente, un hecho singular y único. No solo es lo conocido, sobre la enfermedad orgánica lo que postule en su análisis, sino también lo sensorial yacente en el individuo examinado. Existe una razón histórica inserta en la biografía del paciente, la cual juega un papel principal en su comprensión al incorporar lo social, lo emocional, lo aleatorio, lo síquico y lo ecológico. Debemos agregar en este caso, a la práctica médica, el concepto de “bootstrap” (ceñido), caracterizado por ceñirse a un “movimiento circular” en la dinámica de trabajo, derivado de la teoría de Geoffrey Chew. Se basa en presentar los resultados obtenidos con una estrategia de función que integra los aspectos: orgánico, psíquico, social y ecológico; donde la actividad mórbida emerge de un punto crítico, cualquiera fuese él, y se esparce en todas las direcciones del universo del paciente.
Entre la salud y la enfermedad los límites no son netos. El concepto de salud/enfermedad es complementario en el estado del paciente. Los eventos del proceso mórbido se pueden volver más frecuentes e iniciar un proceso caótico. Así, es dable poder hablar de los tres tiempos perdidos en el proceso de la enfermedad hasta arribar al diagnóstico: 1) tiempo de la enfermedad, 2) tiempo del paciente, 3) tiempo del médico.
Hola Jorge!
«Entre la salud y la enfermedad los límites no son netos.»
Qué planteo interesante! Y mucho más válido al provenir de un médico, y además con tanta experiencia clínica como vos!
Con esta frase abres una puerta interesantísima para el análisis de esos dos conceptos, el de salud y el de enfermedad, que tanto pacientes como médicos, siempre damos por sentados. Para la filosofía NO-Dual, los opuestos son complementarios y forman parte de una misma unidad.
Este concepto concuerda con el del KYBALION, que nos explica que «calor» y «frío» son en realidad dos grados de una sola realidad, a saber, la temperatura, y encima dependen de la percepción de quien los enuncia. Qué bien vendría un análisis según esta perspectiva aplicado a «salud» y «enfermedad». Nuestra medicina académica, que yo sepa, no hace lugar en ningún momento, a la autopercepción (perdón por el término ;-)) del paciente sobre su propio estado.
Yo, como profesora de filosofía devenida en paciente, siempre me cuestioné que «diagnosticar» significara simplemente poner una etiqueta, un rótulo a un estado de mi cuerpo-mente. No olvidemos que , etimológicamente, «diagnosticar» significa «conocer a través», que podríamos entender como «conocer desde adentro y desde todos sus ángulos». Pero en la medicina convencional, si no me equivoco, significa privilegiar determinados síntomas sobre otros y en base a esto, poner un rótulo que implica luego un determinado tratamiento.
Y tu ironía final acerca de los tres tiempos perdidos es imperdible! 🙂 No todos tenemos el talento de Marcel Proust para ir «En busca del Tiempo Perdido»…:-)
Gracias Jorge, como siempre!