Has vivido una hermosa vida. Deja que los cinco elementos regresen a su origen: la tierra a la tierra, el agua al agua, el fuego al fuego, el aire al aire, y el espacio al espacio. Tú no eres el cuerpo. No eres la mente. No eres los pensamientos. No eres las emociones. No eres lo que te hicieron ni lo que hiciste. Eres luz. Eres conciencia. Eres amor encarnado. Regresa a tu fuente. Vuelve a la luz de la cual provienes. Eres libre. Eres libre. Eres libre. Ve en paz. Ve sonriendo. Fúndete con tu esencia eterna. Todo está bien. Todo está completo. (Anónimo)
Tú no eres el cuerpo. No eres la mente. No eres los pensamientos. No eres las emociones. No eres lo que te hicieron ni lo que hiciste. Eres luz. Eres conciencia. Eres amor encarnado: A Vivir Experiencia Terrenal y Depurar tu Espiritu y Limpiar de Malas experiencias y purificar el ALMA!!!
En efecto, Eduardo, esta plegaria sirve también para una toma de conciencia en cada momento presente, pues en realidad estamos constantemente muriendo a lo que fuimos hace un instante.
Que hermosa oración, muy clarificadora, me conmovió… muchísimas gracias profesora Ana !!!
Me alegro Francisco! Y como le dije a Eduardo, es para aplicarla también a nosotros mismos en cada instante de la vida cotidiana. Gracias or estar siempre ahí!
Un epitafio y un adiós para mi nombre cualquiera
un camino de regreso entre cipreses en dos hileras
y el ruego que la lluvia nuevamente se detenga
en el barro hecho pájaro un día de primavera.
Será al rato nomás que todo haya acontecido
que hará el olvido su trabajo de orfebre conocido
hasta llegar a dudar de que haya un día existido
en una placa oxidada entre dos fechas y un estadio.
No me duele transferir, pero sí, me conmueve
no saber de mi guitarra ni de mis compañeros
de aquellos que yo amé en taciturnas tabernas
despidiendo a las noches detrás de las sentencias.
Un epitafio y un adiós dirán que estuve un tiempo
vivo
de rondas entusiasmado con las palabras
y lo prohibido
por eso, las doce al dar, del primer día del despido
te pido qué, en la última palabra, amigo
entristecido
digas que amé simplemente lo vivido.
Por favor querido Jorge, decime que publicarás estos poemas en un nuevo libro!
Son bellísimos y conmovedores. No coinciden para nada con la visión del no-dualismo, pero expresan a la perfección con emotivas sonoridades, el drama del alma que se identifica con el cuerpo.
Abrazo